Qué es la válvula aórtica

El ámbito de la cirugía cardiaca es uno de los que más precisan de formación continuada e inversión en investigación y desarrollo. Concretamente, en el caso particular de las válvulas artificiales del corazón, encontramos grandes avances destinados a la fabricación de prótesis cada vez más avanzadas y eficaces.

Las válvulas del corazón son esenciales para el mantenimiento de una correcta circulación sanguínea, hace que los estudios acerca de las patologías que afectan a las válvulas, sean de vital importancia.

En el siguiente artículo analizaremos qué es la válvula aórtica y cuál es su función dentro del sistema circulatorio. Además, trataremos acerca de la insuficiencia valvular aórtica y conoceremos sus principales síntomas.

Qué es la válvula aórtica

El corazón humano se compone de cuatro válvulas, las cuales trabajan en sintonía para conseguir que la sangre fluya en un solo sentido a la hora de distribuirse por el organismo. Dado que el corazón se encarga de bombear la sangre, estas válvulas posibilitan que la sangre oxigenada no se mezcle con la que carga el dióxido de carbono.

Las cuatro válvulas del corazón son:

  • Válvula tricúspide, que separa la aurícula y ventrículo derechos
  • Válvula pulmonar, que separa ventrículo derecho de la arteria pulmonar
  • Válvula mitral, que separa la aurícula y el ventrículo izquierdos
  • Válvula aórtica, que separa el ventrículo izquierdo y la arteria aorta

En el caso específico de la válvula aórtica, esta se define como una válvula cuyas hojuelas se abren y cierran con cada bombeo del corazón, separando la cavidad del ventrículo izquierdo de la arteria más importante del organismo, la aorta.

¿Cuál es la función de la válvula aórtica?

La válvula aórtica es la encargada de separar el ventrículo izquierdo de la arteria aorta, y tiene como función principal la de impedir que la sangre bombeada desde el ventrículo a la aorta vuelva hacia atrás por la presión ejercida.

Con cada latido, los ventrículos se contraen y relajan y las válvulas se abren para permitir el flujo de sangre, y se cierran para impedir que el flujo retroceda. En el caso de la válvula aórtica, sus tres fragmentos de tejido o valvas, se encargan de que la sangre rica en oxígeno bombeada desde el ventrículo izquierdo circule solo en dirección a la arteria aorta, cerrando el paso tras cada bombeo.

La función de la válvula aórtica es, como la de otras tres, primordial para la correcta circulación de la sangre desde el corazón hasta las arterias, y de ahí hasta el resto del organismo.

¿Cuándo operar una válvula aórtica?

Las válvulas del corazón, cuando no funcionan eficazmente, sufren alteraciones que derivan en patologías cardiacas. Las más comunes son la estenosis y la insuficiencia valvular aórtica.

La ciencia médica es capaz de realizar cirugías de reparación o sustitución de la válvula aórtica. Esta operación es cada vez menos peligrosa, dados los avances en materia de implantación de válvulas artificiales del corazón.

La cirugía de las válvulas del corazón se caracteriza por emplear técnicas destinadas a reparar la función de las mismas, tales como:

  • Adición o sustracción de tejido para el correcto cierre de la válvula
  • Refuerzo de las valvas que separan el ventrículo izquierdo de la arteria aorta
  • Separación de las cúspides de la válvula en caso de que exista fusión
  • Implantación de una válvula artificial biológica o mecánica

Insuficiencia valvular aórtica

Cuando la válvula aórtica presenta disfunciones, estas pueden derivar en un grave fallo del corazón. Una de ellas es la estenosis, cuando el orificio de válvula es más estrecho de lo normal, resultando en una hipertrofia del ventrículo izquierdo.

Por su parte, la insuficiencia valvular aórtica es la principal afección consecuencia del mal funcionamiento de la válvula aórtica. A esta patología se la conoce también como regurgitación de la válvula aórtica.

¿Cuándo se produce una regurgitación aórtica?

Fundamentalmente, cuando la válvula aórtica no consigue cerrar adecuadamente, bien por una malformación congénita o por un deterioro adquirido con el tiempo.

Al no permitir un cierre hermético, parte del flujo sanguíneo que se dirige desde el ventrículo izquierdo hacia la arteria aorta, es filtrado hacia atrás. Como consecuencia, no se bombea la sangre eficientemente al resto del cuerpo.

¿Cuáles son los síntomas de la insuficiencia valvular aórtica?

Como ocurre con toda enfermedad grave, conocer los síntomas puede ayudar enormemente a la recuperación del paciente.

En el caso de la insuficiencia valvular aórtica, los síntomas pueden ir desarrollándose de forma paulatina con los años, en el caso de una afección de nacimiento, o aparecer de forma repentina, en caso de una infección.

De una forma u otra, los síntomas más comunes que indican una posible regurgitación de la válvula aórtica son:

  • Sensación de cansancio y fatiga al realizar cualquier actividad
  • Ahogo y falta de aliento cuando se practica un ejercicio
  • Ritmo cardiaco irregular
  • Angina de pecho, o dolor en el mismo, durante la actividad
  • Palpitaciones
  • Soplo en el corazón
  • Tobillos hinchados

Estos síntomas están relacionados con el mayor trabajo que realiza el ventrículo izquierdo y con la menor cantidad de sangre oxigenada que circula por la arteria aorta. Con el paso del tiempo, estos indicadores suelen empeorar y dar lugar a una insuficiencia valvular aórtica grave. La mayor parte de veces, es preciso que el paciente se someta a una operación para corregir esa regurgitación irregular.

La intervención quirúrgica, tal y como explicábamos en el punto anterior, se hace necesaria cuando el paciente no puede hacer vida normal y corre el riesgo de un fallo cardiaco grave.

 

Ahora que conocemos qué es la válvula aórtica, sus principales patologías y cuándo es necesario implantar válvulas artificiales del corazón, es más importante que nunca que el paciente consulte con su médico ante la presencia de cualquier síntoma. La detección temprana de la insuficiencia valvular aórtica, hará menos complicada la intervención y logrará un mayor porcentaje de éxito.

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