Nervios en el corazón: síntomas

Cuando hablamos de nervios en el corazón y sus síntomas, esta última palabra nos da la pista para comprender que no nos referimos a la anatomía del sistema nervioso en el corazón. La expresión coloquial «nervios al corazón o en el corazón» se refiere a un conjunto de manifestaciones físicas causadas por el estrés, la depresión, un desajuste hormonal o cualquier causa que afecte al funcionamiento del SNC.

Para hablar con algunos pacientes, los médicos también empleamos esta expresión popular, con el fin de comunicarnos mejor. Todo el mundo comprende que el corazón achaca las emociones y los excesos, pero si hablamos de somatizaciones cardíacas, muchos pacientes se quedarían tan perplejos como cuando tenemos que explicar qué es un corazón artificial, por poner un ejemplo.

Hoy vamos a ver las causas y los síntomas habituales de esos nervios al corazón, intentando explicar cuándo estamos ante una urgencia cardíaca y cuándo lo que hay es un sobresalto o un síntoma de estrés prolongado. Sin embargo, diferenciar esto no siempre es sencillo sin hacer un ECG. Por tanto, ante la duda, acude a urgencias para una primera valoración.

¿Cómo afecta el estrés al corazón?

El estrés es una respuesta natural frente a una amenaza o a algo que podría ser peligroso. Su función es la de salvarnos la vida, priorizando que el organismo acelere unas tareas y detenga otras. En el cerebro también se producen cambios instantáneos. Las respuestas coordinadas que se despliegan ante un estímulo estresante o estresor corren a cargo del sistema nervioso simpático.

Una de ellas es el aumento del ritmo cardíaco, para hacer frente a una posible lucha o huida, pero hay muchas más. El estrés continuado pasa a ser un problema de salud porque mantiene al organismo en alerta constante y no estamos preparados para vivir meses o años así.

Muchos casos de infarto de miocardio se producen al cabo de entre 3 y 12 meses de un acontecimiento altamente estresante, como puede ser una defunción o un cambio radical en el estilo de vida. Hoy sabemos que el estrés mental es peor, incluso, que el estrés físico para pacientes cardiópatas.

Síntomas físicos del estrés en el corazón: lo que debes saber

A partir de este momento vamos a tratar solo de los síntomas que afectan al corazón directa o indirectamente y son causados por el estrés patológico o por un acontecimiento de la vida que cause un periodo de depresión o ansiedad clínica. Hablamos, entonces, de sobreestimulaciones mantenidas durante semanas, meses o años.

Los síntomas más frecuentes del estrés en los que interviene directamente el corazón son las arritmias y las alteraciones en la presión arterial.

Paciente con estrés sentad, apoyado en una pared

La arritmia más común en personas estresadas es la taquicardia, que no deja de ser un sobreesfuerzo cardíaco si se prolonga durante semanas o más tiempo. Pero muchas personas pueden presentar otros tipos de arritmias debidas también al estrés o la ansiedad, desde extrasístoles hasta, en determinadas circunstancias y pacientes, fibrilaciones.

Por tanto, esas arritmias que no ceden con la terapia deben ser seguidas por un cardiólogo, al menos para descartar que se trate de algo más. Hay pacientes con afecciones leves cardíacas que solo dan la cara en situaciones de esfuerzo físico o estrés mental. Por tanto, muchas veces las arritmias que parecen ser somáticas son, al final, un síntoma de otra enfermedad ajena a la ansiedad.

El mecanismo de defensa que nos prepara para responder ante un peligro también causa elevación de la presión arterial. Si el estrés es continuado, podría aparecer la hipertensión arterial e ir causando daños. Y, aunque pueda parecer una paradoja, también hay personas que experimentan bajadas bruscas de tensión a causa del estrés. De nuevo, esos mareos recurrentes pueden ser algo más, sobre todo si llegan al desmayo completo, y toca consultar con un cardiólogo.

Otros síntomas del estrés mental que afectan al corazón

  • Alteraciones en los ritmos circadianos, insomnio o una merma en la calidad del sueño.
  • En algunas personas, aumento de la ingesta de sustancias como el alcohol o el tabaco, o del consumo de ciertos alimentos (dulces, grasas…).

El síndrome del corazón roto

Las canciones y poemas hablan de corazones rotos y, de hecho, existe un síndrome con ese nombre. ¿Se puede romper un corazón?  El síndrome del corazón roto es una afección cardíaca causada muchas veces por un evento muy estresante, aunque también puede deberse a ciertas enfermedades o ser un efecto indeseado tras una cirugía.

Este nombre tan metafórico se debe a un síntoma habitual en los pacientes con este síndrome: un dolor repentino e intenso en el pecho, a la altura del corazón. La causa de este dolor es una contracción del miocardio más fuerte de lo habitual, que suele afectar solo a una parte del órgano, mientras el resto del corazón se mantiene funcionando como de costumbre. A veces, los pacientes también describen la sensación de falta de aire.

Es fácil confundirlo con un infarto leve o con una angina de pecho, y se trata con fármacos.

Diferencias entre síntomas de estrés y enfermedades cardíacas reales

Existen una serie de síntomas típicos de los nervios en el corazón. Ya hemos visto algunos.

  • Taquicardia.
  • Otros tipos de arritmias.
  • Mareos y alteraciones en la presión arterial.
  • Sensación de opresión en el pecho, que a veces llega a sentirse como un pinchazo.
  • Sensación de falta de aire, cuando estamos ventilando correctamente o, incluso, hiperventilado (la hiperventilación causa mareos y desmayos).

Nervios en el corazón: síntomas

También hay otros síntomas que pueden deberse tanto a la ansiedad como a un ataque cardíaco, y deben consultarse:

  • Sensación de dolor tras el esternón.
  • Dolor o entumecimiento que sale del tórax, a la altura del corazón, e irradia por el brazo izquierdo, hasta el codo o la mano.
  • Coloración azulada en las uñas o los labios. Este síntoma siempre delata una oxigenación sanguínea deficiente y no se debe a un ataque de nervios sin más.

Tratamiento y prevención

La prevención del estrés y de cualquier enfermedad mental sería lo ideal para cuidar el corazón y la salud en general, aunque somos conscientes de que es más fácil hablar de ello que lograr una protección total.

Respeta los horarios de comidas y de sueño, no abuses del consumo de estimulantes, de alimentos muy salados o muy azucarados y, en general, intenta tener un rato a la semana para dedicarlo a algo que te relaje.

Si aparecen síntomas de ansiedad o depresión, acude al médico de cabecera para que evalúe tu estado general y solicite una analítica de sangre, para confirmar o descartar causas orgánicas. Si hubiera un origen orgánico para ese estrés, tanto si afecta al corazón como si no, pasamos a ponerle tratamiento.

Si no vemos nada, el siguiente profesional es el psicólogo y/o el psiquiatra. Muchas veces deben trabajar de manera conjunta. Y, siempre que presentes síntomas de nervios en el corazón, no dejes de pedir cita  con el cardiólogo también.

Hoy hemos hablado de nervios en el corazón, síntomas frecuentes y cuándo preocuparse. El asunto es delicado porque, como paciente, no siempre puedes diferenciar qué es preocupante y qué no. Recuerda cómo hay casos con síntomas reales que llegan a confundir a un facultativo que no disponga del instrumental adecuado. Por eso, ante la duda, en ese aparente infarto o angina de pecho, acude al servicio de urgencias sin demora.

Una vez descartados el infarto y la angina de pecho imprevistos, contacta con nosotros para saber si tu caso es solo un tema de «nervios» o si puede haber algún problema leve adicional, avisando con los síntomas típicos del corazón estresado.

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